¿Se te congela el cerebro?

Cuando tomamos bebidas muy frías, como granizadas o helados, a veces sentimos un dolor de cabezaque dura unos pocos segundos. Este efecto de “dolor de cabeza por helados”, se ha hecho muy popular gracias a series de dibujos animados (Fanboy y Chum Chum), en las que a los protagonistas les encantan las granizadas y les pasa constantemente.

En los últimos años, se ha extendido el nombre de “congelación cerebral” (“brain-frezee”, en inglés) para llamar a este fenómeno. Pero no tiene nada que ver con eso. Afortunadamente, el cerebro no se congela, más bien se confunde un poco.

Cuando ponemos bebidas heladas en el paladar, éste se enfría rápidamente. Para intentar calentar la zona, tu cuerpo reacciona y envía más sangre calentita dilatando los vasos sanguíneos.

Es un efecto parecido al que sucede en los mofletes, que se enrojecen cuando hace mucho frío.

El nervio más importante de la cabeza tiene terminales en el paladar y en la frente.

El mecanismo “calentador” envía también señales a los nervios de la zona para alertar al cerebro del problema. Y es allí donde nuestro cerebro se confunde. Resulta que el nervio del paladar también llega a la frente, y en el aviso, el cerebro malinterpreta la señal y entiende que el dolor debe estar en la frente. Es lo que los médicos llaman “dolor reflejo”, porque sucede en un sitio diferente de donde se produce.

Recientemente, algunos científicos dicen que el dolor puede ocurrir también porque se envía más sangre, por un momento, a la parte frontal de la cabeza.

No todo el mundo experimenta “congelación cerebral”, se cree que solo una de cada tres personas ha tenido ese tipo de dolor. Aunque puede ser muy molesto, no es peligroso. Es un dolor que se previene tomando des-pa-cio las bebidas muy frías. Así que, ten un poco de paciencia y refréscate con calma.

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