Mindfulness para niños

Si tu niño es de los que ha estado muy agresivo en casa, y su maestra o su maestro te dice que es muy disruptivo e intranquilo en clase, no acata las normas, ni en casa ni en la escuela, si además de eso habla y habla sin parar y pierde la concentración fácilmente, queremos decirte que no es un caso perdido; existen unas técnicas grandiosas que te ayudarán a tranquilizarlo en tan sólo unos pocos minutos; nos referimos al mindfulness para niños.

Te invitamos a leer este artículo con detalle hasta el final y conocerás más sobre: ¿qué es el mindfulness para niños?, ¿cuáles son los principales ejercicios mindfulness para niños?; también hablaremos sobre el bien conocido programa mindfulness y un curso mindfulness para niños. Estos consejos y tips serán de mucha utilidad para mejorar las habilidades sociales, así como el desarrollo cognitivo y socio afectivo de los infantes.

Qué es el Mindfulness para niños

El mindfulness, o el también llamado método de atención plena, consiste en técnicas de meditación y relajación que ayudan a aprender a conocer el mundo interior. Este método adaptado a los niños es idóneo para ayudarlos principalmente a controlar sus emociones, su estrés y su ansiedad; por consiguiente, esto les llevará a mejorar su capacidad de atención y concentración, así como su creatividad y rendimiento académico.

Ejercicios Mindfulness para niños

Es muy importante que tú como adulto también internalices cada uno de los ejercicios; esto te ayudará a ponerlos en práctica tú primero, a fin de que seas un modelo y te conviertas en el guía de los niños, para que así logren ejecutar la dinámica con mayor facilidad. Te aconsejamos llevarlo a cabo primeramente dentro de tu contexto familiar con otros familiares y adultos, o en el ámbito escolar lo pueden realizar entre colegas.

Hay una gran variedad de ejercicios con los que te puedes topar en este campo; sin embargo, a continuación queremos recomendarte algunos que son muy sencillos y bien reconocidos; los puedes aplicar en casa, en el aula, en el campo, la montaña o en un sitio despejado, silencioso y tranquilo. Con niños a partir de los 3 años en adelante sería idóneo; pues mientras más temprano los inicies en estas técnicas, más beneficioso será para ellos.

  • Respiración de abeja

Esta es una técnica de relajación que consiste en taparse las orejas con las palmas de las manos, cerrar los ojos e inhalar aire profundamente; se mantiene por 5 segundos y a la hora de exhalar se hace pronunciando al mismo tiempo la letra “m”, intentando simular el sonido de una abeja. Repite 4 o 5 veces.

  • Atendiendo la campana

Este ejercicio tiene como fin trabajar la concentración auditiva y la atención, a través de una campana; los niños tan sólo deben cerrar los ojos y accionar la campana; el sonido de su vibración se prolongará durante unos segundos hasta que deje de emitir sonido; el niño debe levantar la mano cuando termine el sonido de la vibración. Repite el proceso hasta que la mayoría de los chicos participen a la vez.

  • Tranquilos como una rana

Los especialistas indican que se debe estar sentado, tranquilo y atento como una rana; el único foco de atención será la respiración, despejando la mente de todo pensamiento; cuando se encuentren en un estado de concentración y relajación, se puede observar todo lo que se encuentre alrededor y respirar, a la vez que debe mantenerse inmóvil.

  • Comerse un chocolate

Se debe repartir a cada niño un trozo de chocolate y el niño debe introducirlo en su boca sin masticarlo, esperar a que se deshaga y percibir su sabor, por lo que deben pasarlo en todas las partes de la lengua. Luego el niño debe tratar de describir el sabor y sensación del chocolate a una persona que no conoce ni ha comido chocolate jamás en su vida. Este ejercicio tiene como objetivo trabajar el sentido del gusto.

  • Conciencia kinestésica

En un vaso de agua fría introduce trozos de hielo; el niño debe tocar el agua con la punta de sus dedos, así percibirá el contraste entre el calor de sus manos y el frío; a medida que se va adaptando al frío irá introduciendo poco a poco la mano completa. Con este ejercicio el niño debe mencionar qué sensación le genera integrar su mano con el frío del agua.

Programa Mindfulness para niños

Es relevante enfatizar que todo programa mindfulness, sobre todo para niños, ha de llevarse a cabo en un espacio tranquilo, a fin de despejar la mente. Además debe ser muy constante. Por ello has de apartar unos minutos al día para efectuarlos; preferiblemente crea una rutina con momentos fijos durante el día; de esta manera los niños irán adquiriendo hábitos y alcanzarán en poco tiempo los resultados deseados.

Los más chicos, que son los niños de entre 3 y 4 años, con dedicarles de 3 a 5 minutos al día será suficiente. Para los más grandecitos podrían establecerse sesiones de 5 a 15 minutos; a medida que los niños se adapten mejor a la rutina de ejercicios, podrás evaluar si es necesario o no incrementar el tiempo de las sesiones. Como quiera que implementes el programa, procura siempre felicitar a los chicos por su colaboración, esto les incentivará.

Curso mindfulness para niños

En algunos países estos cursos podrían ser presenciales u online, algunos son gratuitos, pero en la mayoría de los casos se debe efectuar un pago. Se encuentran dirigidos a todas aquellas personas interesadas en aprender estas técnicas para ayudar a los más pequeños; entre ellos caben destacar a: padres, madres, maestras o maestros, tutores, recreadores, instructores, entre otros.

Vale mencionar que estos cursos o talleres podrían ser grupales o individuales, este último proporciona atención personalizada. Además, cuentan con referencias, material didáctico, interactivo o multimedia como apoyo pedagógico; pues en la mayoría de los casos se realizan exámenes y otras actividades para evaluar el desempeño académico del participante. Por último, se le confiere un diploma a todos aquellos que aprueben el curso.

Ahora que ya conoces un poco más sobre el mindfulness para niños, de seguro deseas incorporarlo sin dilación; si lo haces los ayudarás sin duda a liberarlos de pensamientos dañinos, despojarlos de la impulsividad, la violencia o la agresividad que les acompaña como producto de las exigencias cotidianas u otros factores. Dondequiera que lo implementes, recuerda hacerlo muy ameno y con buena disposición, para transmitirle ese espíritu a los chicos.

Deja un comentario