Los grupos de madres del cole en Whatsapp

Madres polémicas, exhibicionistas, pesadas, ignoradas, raras… los perfiles más reconocibles en el sistema de mensajería móvil más popular

Es casi tan necesario como rellenar la matrícula del cole. La incorporación de los hijos a la escuela conlleva otro paso, inédito hace años, ahora casi obligatorio. Meterse en el grupo de Whatsapp de los padres de alumnos. En realidad, es el grupo de madres. Porque, como veremos, ellas son mayoría. Para algunos es un suplicio. Para otros, una necesidad. Pero casi nadie se resiste a formar parte de estas pandillas virtuales en constante ebullición. Y los que se resisten terminan enterándose de todo lo que pasa ahí. Por los grupos de madres de Whatsapp bulle todo lo que sucede en el colegio: las lecciones, las tareas, las actividades, las excursiones, los cumpleaños, las fiestas, las enfermedades… y, por supuesto, también los cotilleos, las críticas, las quejas, las reivindicaciones. Dicen que los grupos de madres se crearon en su momento para estar al tanto del colegio de nuestros hijos. Aunque un repaso por algunos de ellos pone en seria duda ese supuesto objetivo primigenio. Y en este universo, como tantos otros, habitan seres muy distintos aunque con algunos puntos en común. La experiencia de varios de estos grupos de Whatsapp nos ha permitido definir algunos perfiles perfectamente reconocibles. ¿Encajas en alguno de ellos? ¿En cuál te incluirías? Aquí va nuestra lista:

Madre administradora: 

Ella tiene el poder. Es la encargada de darle la bienvenida a las nuevas incorporaciones, cambiar la foto de perfil… A pesar de ello, su papel es muy parecido al del Rey. Vale, es muy importante pero, en realidad, no manda nada. Si cambiara la foto de perfil cuando le diera la gana, sería muy mal vista y podría ser derrocada. Lo mismo si no aceptara a las nuevas incorporaciones en cuanto se le reclaman. Ventajas para las demás: Se comió el marrón de crear el grupo y ahora tiene que estar pendiente de altas y bajas. Desventajas para las demás: Aunque su cargo es meramente institucional, a quién no le gusta el figureo.

Madre delegada:

En algunos colegios, los tutores han optado por comunicar a una sola madre las necesidades de cada día (llevar un delantal, una foto de familia, un libro…) Así se ahorran tener que enviar notitas a cada niño. Es, digamos, la elección oficial de una madre delegada y, como tal, ejerce en el grupo de Whatsapp. Su designación puede ser decisión del profesor, autodesignación (véase madre líder) o por aclamación popular (véase madre pringada). Ventajas para las demás: El marrón se lo come otra. Desventajas para las demás: A quién no le gusta el figureo.

Madre líder:

Lleva la voz cantante del grupo. Sea madre delegada o no, lo que ella diga es lo que se hace. Si ella propone que ese día hay que regalarle una pluma de plata al profesor porque se porta muy bien con los niños, se hace. Si decide que hay que elevar una queja por la cantidad de tareas acumuladas, se monta una protesta multitudinaria. Si hay que hacer una quedada, ella elige sitio y hora. Nadie le rechista, salvo contadas excepciones (véase madre polémica). Ventajas para las demás: tener un referente para no tener que pensar mucho las cosas alivia la lista de quehaceres diarios. Desventajas para las demás: Una lideresa puede tender a la dictadura.

Madre pringada:

No manda nada. Todas le mandan a ella. En muchos grupos hay alguien que se come los marrones de los demás. “Pepi, encárgate tú del regalo de Manolito. Y de Luisito. Isabelita, Carlitos, Lucía, Adrián…”. “Pepi, compra tú los calcetines de todos los niños para la actuación de fin de curso”. “Pepi, recógeme a Miguelito que hoy llego tarde”. Nunca rechista ni protesta en público. Su nivel de encargos y misiones puede sobrepasarla pero nunca elevará el tono. Todas la adoran. Ventajas para las demás: Es un chollo saber que siempre puedes contar con ella. Desventajas para las demás: Te puede tocar a ti.

Madre polémica: 

No falla. En todo grupo de Whatsapp termina apareciendo la voz discordante. Todas están de acuerdo (generalmente por indicación de la madre líder) que el regalo de este año al profesor sea una pluma de plata. Todas menos ella. Todas están de acuerdo en hacer una quedada antes de Navidad en un parque. Todas menos ella. Si alguien propone disfrazar a los niños de blanco, ella dirá negro. Si alguien hace un comentario gracioso y todas se ríen, ella lo censurará. Suele defender a su hijo a toda costa. “A todos los niños le dieron su sitio en la obra, menos al mío”. Y suele ser muy rencorosa. “Veo que al cumple de Isabelita van a ir todos los niños y al del mío fueron cuatro gatos”. No se calla una. Es políticamente incorrecta. “He visto que hay madres que llevan a los niños enfermos a clase y pueden contagiar al resto”. Y provoca en el grupo silencios incómodos si es que en el grupo no se juntan dos madres polémicas. En ese caso, el Whatsapp puede estallar. Suele ser las más criticada por todas las demás, aunque nunca en el grupo. Ventajas para las demás: Sin ellas, el grupo de Whatsapp sería un aburrimiento. Desventajas para las demás: Que la polémica te salpique a ti o a tus hijos.

Madre exhibicionista:

Hay madres que tienen necesidad de contarlo todo y qué mejor que el grupo de Whatsapp de las madres del cole. Que están en el Mercadona y hay oferta de jamón serrano, lo cuentan. Que su hijo se ha levantado con los pelos punky, foto enviada. Que está muy aburrida en el trabajo, selfie que te crió. Que han ido el fin de semana a la sierra, galería de imágenes de cada esquina del pueblo escogido. Su relato vital es tan extenso como poco interesante. En casos extremos ha llegado a ocasionar bajas en el grupo o la creación de subgrupos (véase subgrupos de Whatsapp). Ventajas para las demás: Escasas, salvo que tu vida sea tan aburrida como la de la madre exhibicionista. Desventajas para las demás: Saturación, constantes pitidos en el móvil, acumulación de fotos inútiles, ganas de asesinar…

Madre perfecta:

Públicamente todo son elogios para ellas. Por detrás, nadie la puede ver. Es insoportable de perfecta. Que todas enseñan las fotos de sus hijos disfrazados en Halloween antes de ir al cole, la suya tiene hasta telarañas, fantasmas y cadáveres. Que empieza una conversación sobre lo avanzado que tienen el libro de lectura, ella comenta que su hijo ya se terminó ese y va por el final de otro. Que el profesor mandó hace cuatro días un mural y a todas les pilla el toro, ella lo tiene hecho desde principios de curso y se ofrece a dar lecciones de cómo terminarlo. Todas la odian pero nunca se lo dirán porque saben que su odio sólo alimentará su descarada perfección. Ventajas para las demás: Escasas, salvo que te toque serlo. Al menos te libras de ser objetivo de la ira de las demás. Desventajas para las demás: Desconcierto, desasosiego, ira. ¿Cómo consigue todo eso? Pregunta sin respuesta.

Madre alarmista: 

¿No os habeís enterado que un secuestrador anda suelto por el entorno del colegio? ¿No sabíais que un virus letal está rondando la ciudad para acabar con todos los niños? ¿No habéis visto en las noticias que mañana un tsunami asolará la escuela? La madre alarmista sabe todo eso y, por supuesto, no se lo guarda. Al principio, sus mensajes provocan la alerta generalizada. Después nadie le hace caso. Da igual que le adviertan de que está divulgando bulos. Ella siempre recurrirá a “por si acaso, yo lo pongo”, “más vale prevenir”. Algún día anunciará una catástrofe real pero su credibilidad será cero. Ventajas para los demás: Anima el grupo de vez en cuando. Desventajas para las demás: Vale, vamos a morir todos, pero déjame tranquila que estoy dando de cenar a los niños.

Madre rara:

“El viento de esta tarde cubre la montaña”.  ¿Por qué ha puesto eso? ¿Qué ha querido decir esta madre? Por mucho que le pregunten la incógnita seguirá siempre activa. En persona puede parecer normal pero sus mensajes son tan enigmáticos que provocan una inquietud generalizada. Hay veces que puede dar que pensar que no sabe escribir. “Noche Clara en Verso”. Otra veces que su literatura de tan alto nivel no es comprensible para el género humano corriente. “Mañana claves terminan”. Es tan rara que, al final, nadie trata de entenderla, así que sus frases terminan aisladas en medio de conversaciones cruzadas. Ventajas para las demás: Pocas, salvo que tratemos de buscar nuevos lenguajes. Desventajas para las demás: No tengo tiempo para entender a esta loca.

Madre desconocida: 

Los grupos de Whatsapp siempre despiertan cierta vena detectivesca. Y, en momentos de aburrimiento, te pones a ver las fotos de cada madre del grupo. Y, de pronto, aparece Mónica. Y su foto de perfil es un árbol en blanco y negro. Por mucho esfuerzo que hagas no la reconoces. ¿Quién es? ¿Por qué está ahí? Ella no tiene inconveniente en hablar, incluso te responde a cosas que has puesto. Pero no logras localizarla entre las madres reconocidas del grupo. En grupos donde hay madres de confianza suelen cruzarse preguntas sobre la enigmática. En grupos sin mucha proximidad entre madres, la desconocida lo seguirá siendo siempre. Se llame Mónica, Rosario o Pilar. Ventajas para las demás: Anima a desplegar dotes detectivescas. Desventajas para las demás: Inquietud. ¿Quién es está tía? Misterios sin resolver.

Madre muda: 

Hay madres que comparecen menos que Rajoy en rueda de prensa. Son renegadas del Whatasapp. Están porque tienen que estar pero no esperes que hablen por muy decisiva que pueda ser la opinión que se está reclamando. Su silencio suele pasar desapercibido en medio de la vorágine del grupo pero llega un momento en que su negativa a participar en las conversaciones termina saliendo a la palestra, generalmente, en forma de respuesta rencorosa. “Como nunca hablas, como nunca dices nada, como siempre estás tan callada…” Generalmente la madre muda es feliz en su silencio. Ventajas para las demás: No perturba el ambiente. Desventajas para las demás: Aburrimiento y sensación de sentirte observada por encima del hombro.

Madre pesada:

“Chicas, os mando esto. A mí me ha emocionado”. Y, de pronto, el pitido del Whatssapp entra en momento muerte hospitalaria. Las 50 mejores frases de Paulo Coelho van apareciendo una a una. Al día siguiente foto cachonda de Julio Iglesias con el mismo lema. “Quieres ser amiga del pequeño Nicolás y lo sabes”. “Quieres que sea viernes y lo sabes”. “Quieres que te regalen oro y lo sabes”. A las demás le entran ganas de ponerle “Eres una pesada y lo sabes” pero el dominio del Photoshop flojea. Dependiendo de su nivel de popularidad, la madre pesada encuentra en el público de su envío masivo de imágenes, vídeos y frases célebres gran receptividad (véase madre líder) o el más absoluto silencio (veáse madre ignorada). Ventajas para las demás: Si no supera el máximo de envíos para llamarlo acoso, algunas de las cosas que publica tienen su interés. Desventajas para las demás: Desesperación, bloqueo de la memoria del móvil, insomnio.

Madre ignorada: 

“Hola, chicas. He abierto un blog de moda. Ojalá podáis visitarlo”. Una bola rodante de heno cruza el grupo de Whatsapp. “Chicas, os apetece tomar un café antes del cole?”. Los grillos elevan su voz en los móviles. Ponga lo que ponga la madre ignorada jamás obtendrá respuesta. Ya puede regalar billetes de 500 euros que sus mensajes nunca calarán. Las demás se excusarán en que en ese momento estaban haciendo otra cosa y que no pudieron contestarle. Sólo si la madre ignorada también entra en la categoría de madre polémica podría romper las barreras infranqueables de la indiferencia. “Perdonad, chicas, pero hace tres horas os pregunté una cosa y nadie me respondió, y ahora Pepita ha puesto una chuminá y han respondido 20″. Ventajas para las demás: El placer de ignorar. Desventajas para las demás: Que seas tú la ignorada.

Madre comercial: 

Vale, esto es un grupo de Whatsapp de madres del colegio de mis hijos pero la cosa está muy mala y hay que vender donde sea. “Chicas, en mi tienda de lencería tengo los tangas de oferta. Os mando fotos. Pedidos por privado”. “A la carnicería de mi marido acaba de llegar un cordero buenísimo. Reservo a quien quiera”. “Hemos presentado nuestro negocio a un concurso en Facebook. Hacedme el favor de votadme”.  La madre comercial no tiene límites. Está siempre al acecho. Ventajas para las demás: Alguna ofertita buena se puede conseguir. Desventajas para las demás: Que la publicidad te persiga hasta el último rincón de tu vida.

Madre cachonda mental:

Hay un momento en el que alguien alza la voz en el grupo y pide un poco de mesura. La madre cachonda mental es la que suele llenar el grupo de miembros viriles, cuerpos masculinos esculturales, abdominales bien marcados y chistes muy subidos de tono. Si coinciden varias madres cachondas, el grupo de Whatsapp se desmadra y suele derivar en escisiones (veáse subgrupos). Ventajas para las demás: Alegrías varias para la vista y muchos momentos de diversión. Desventajas para las demás: Demasiado soez, demasiado escándalo, problemas por la acumulación de imágenes en el móvil que no quieres que vean ni tus niños ni tu pareja.

Madre emoticono:

La madre emoticono no se expresa con palabras. Que hay que dar las gracias, aplausos. Que hay que mostrar sorpresas, carita con ojos saltones. Que hay que celebrar algo, gitanita bailando flamenco. Que te hace gracia algo, carita con ojos disparando lagrimones. Su negativa a juntar letras parece una promesa. Ventajas para las demás: Te ahorras algún discurso. Desventajas para las demás: ¿Hola? Somos personas, ¿te acuerdas?

Padre:

Son rara avis. Será fruto del machismo imperante pero lo cierto es que hay escasos grupos de Whataspp de padres de alumnos (si conocéis alguno, avisad). En los grupos de Whatsapp no está vetada la presencia masculina pero es muy reducida. Hay dos tipos.  El de “Estoy aquí porque mi mujer tiene el Nokia que se compró hace 15 años y alguien tiene que estar”, y el de “estoy voluntariamente aunque muchas veces me pregunto qué hago aquí”. Los padres, como tales, no suelen ser muy activos. Se distribuyen entre comentarios chistosos (generalmente subidos de tono para hacerse el gracioso), absurdos (nadie les pilla el sentido) o puramente asertivos (“te pagamos mañana el regalo de Quique”). Ventajas para las demás: Si pilla un padre divertido, al menos te ríes. Desventajas para las demás: Un poco cortarrollos.

Subgrupos:

Vale. Estamos en el grupo de Whatspp de las madres del cole de nuestros niños. Pero no es suficiente. La generalidad y disparidad de ese conjunto de mujeres (y escasos hombres) hacen que terminen apareciendo subgrupos. Que levante la mano quien no haya estado en uno. Está el subgrupo de amigas preparadas para el critiqueo. Cuatro o cinco madres se juntan en un subgrupo en el que organizar sus propias quedadas o, simplemente, rajar de las demás. Algunos subgrupos son involuntarios. Te apuntaron porque se creó uno para un determinado cumpleaños y ha seguido teniendo vida propia. Otros han sido creado como acto de rebeldía. Tras haber sido censuradas por el resto, un grupo de madres cachondas mentales crea el suyo propio para divulgar todo tipo de imágenes libidinosas. No hay límites. Hay que tener mucho cuidado con los subgrupos. Un mensaje destinado al subgrupo y publicado en el grupo general puede derivar en un cisma tremendo. Ventajas para las demás: la creación de subgrupos disminuye los mensajes en el grupo general que no tienen directamente relación con el colegio. Desventajas para las demás: todos quieren estar en los subgrupos más enrollados, aunque su existencia no sea siempre conocida. Descubrir que no te han incluido en un subgrupo en el que crees merecedora de estar  es un chasco gordo.

En definitiva, los grupos de Whatsapp de madres del cole, aunque muchos de ellos han perdido su misión primigenia de mantener viva y compartida la información sobre nuestros hijos, son parte de una etapa de la vida. Lo mejor es aceptarlas a todas como son, sean líderes, pesadas, comerciales, cachondas o polémicas. Porque, en definitiva, madre no hay más que una.

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