Cómo saber si los niños tienen problemas de visión

El pediatra Antonio Reyes ofrece en sus consultas el ‘screening visual’, un método para detectar problemas de visión desde bebés

Hasta ahora los pediatras no pueden saber si un niño ve bien hasta poder realizar una prueba visual. En los controles de niño sano se realizan a partir de los cuatro años, una vez que el niño colabora con los optotipos, esas letras y símbolos que hay que ver a cierta distancia. ¿Pero qué se puede hacer con niños más pequeños que no colaboran leyendo las letras o distinguiendo los símbolos? El pediatra Antonio Reyes ya tiene en sus consultas de El Puerto de Santa María y Chiclana un sistema, el screening visual, que permite detectar problemas de visión en esos casos. Y no hay que poner gotas ni manipular los ojos de los niños.

Según explica Antonio Reyes, “antes de esa edad es muy dificil poder saber si ven bien. Los casos detectados antes de esta edad suelen ser las anomalías que cursan con desviación de la mirada como el estrabismo, pero hay muchas otras anomalías oculares que pasan desapercibidas a padres y pediatras”. El pediatra destaca que “ahora la tecnología ha desarrollado una técnica de screening muy novedosa por no tener que manipular al niño, no hay que ponerle gotas ni dar ningún medicamento. Tan sólo colocamos al niño mirando a una cámara y podemos saber en unos segundos si presenta alguna anomalía visual como ojo vago, astigmatismo, miopía, hipermetropía, catarata o tumores oculares”.

Los antecedentes familiares de alteraciones en la vista suponen un dato importante en la historia de los niños por tener un factor de herencia muy importante. El aparato emite un informe con los resultado detectados y los compara con los valores considerados normales para edad del paciente según nuestro. Si presenta anomalías es entonces necesaria una exploración mas completa con dilatación pupilar por parte siempre del oftalmólogo que será quien decida el tratamiento que se debe seguir en cada caso particular. “Si un niño presenta ojo vago y no lo detectamos antes de los seis o siete años, puede perder la visión de ese ojo para siempre. Por eso es tan importante la detección precoz de estos problemas”, señala Antonio Reyes..

LOS PRINCIPALES TRASTORNOS OCULARES DE LOS NIÑOS

La miopía, el astigmatismo y la hipermetropía son problemas oculares muy comunes en nuestra sociedad que suelen diagnosticarse en la infancia. De hecho, uno de cada cinco niños en edad escolar necesita corrección visual. Los niños deberían pasar su primer examen ocular a los tres años, aunque es importante visitar al oculista ante la mínima sospecha.

La Academia Americana de Oftalmología insiste en que la detección y el tratamiento temprano de los problemas de visión pueden evitar la progresión de la pérdida de la vista y prevenir enfermedades. Los expertos señalan que es a los tres años de edad cuando debería realizarse una exploración ocular del niño por primera vez, un examen que se tiene que repetir anualmente o cada dos años. ¿Cuáles son los problemas oculares que más detectan los oftalmólogos en los niños? He aquí los más frecuentes:

MIOPÍA: El niño no ve correctamente los objetos que se encuentran lejos. Te darás cuenta porque los miopes suelen apretar los ojos para enfocar mejor. Si no usa gafas, tu hijo puede mostrarse más tímido y despistado, y se decantará por actividades que requieran una buena visión de cerca, como la lectura, las manualidades o pintar.

HIPERMETROPÍA: El niño tiene una percepción borrosa de los objetos cercanos. A causa de forzar la vista, se quejará de dolor de ojos y de cabeza, o sufrirá lagrimeo y pestañeo frecuente. Los niños hipermétropes prefieren jugar al aire libre.

ASTIGMATISMO: El niño percibe una visión deformada de los objetos, tanto de lejos como de cerca. Se asocia tanto a la miopía como a la hipermetropía.

AMBLIOPÍA (OJO VAGO): Se trata de la pérdida parcial de visión en uno de los dos ojos, y esto afecta a uno de cada cien niños en España. Aunque esta patología no puede ser corregida con lentes, se puede tratar y corregir si se detecta antes de los 7 años.

ESTRABISMO: Se trata de una desviación ocular que consiste en la pérdida de paralelismo de los ojos. Es decir, el niño bizquea. Cuanto antes se diagnostique, menos complicaciones comportará la corrección.
No hay que perder de vista el desarrollo visual de los niños. Aunque muchos de estos trastornos se detectan en el colegio, en el hogar también se pueden observar los primeros síntomas de tener problemas oculares.

Consulta al pediatra si tu hijo:

  • Se sienta muy cerca del televisor.
  • Se queja de dolor de cabeza y de ojos cansados.
  • Escribe con la carita pegada al papel.
  • Presenta dificultades cuando lee a distancia.
  • Entrecierra los ojos para divisar algo que está lejos.
  • Pierde el interés por la lectura y los estudios.
  • Tiene dificultades para correr y sus movimientos son torpes.
  • A pesar de todo, muchos de los problemas oculares simples pueden corregirse con gafas. Para los niños, el uso de gafas no es algo agradable: les es difícil adaptarse a ellas, se olvidan de usarlas, no las cuidan como es debido o temen burlas de sus compañeros por su apariencia. Aun así, es importante que animes a tu hijo a que las utilice debido a que es la única manera de corregir su defecto de visión. Elegid juntos la montura, y compradle una que se ajuste a su gusto (pasta o metal, depende de la moda del momento) y a su criterio, pero que sea fuerte, estable y todoterreno por si se le caen las gafas jugando o saltando. Los cristales orgánicos y un puente cómodo que se amolde a su nariz, todavía en crecimiento, son la mejor opción para las gafas de los niños.

¿Cuáles son las causas?

En realidad, no se sabe a ciencia cierta qué causa exactamente problemas de visión como la miopía o la hipermetropía en los niños. Las investigaciones apuntan a los factores ambientales y genéticos. De hecho, hoy en día existen 1.600 millones de miopes en el mundo, y se calcula que en 2020 aumentarán hasta los 2.500 millones. Frecuentemente se le ha atribuido un efecto perjudicial al uso prolongado y continuado de la televisión y ordenadores, aunque los estudios no han podido confirmarlo. Lo que sí está claro es que leer con poca luz o la exposición a las pantallas produce fatiga visual y, por lo tanto, conviene corregir los malos hábitos de los más pequeños.

Los estudios internacionales más recientes en oftalmología pediátrica apuntan a que las actividades al aire libre previenen la miopía en los niños predispuestos. El estudio CLEERE, de la Universidad Estatal de Ohio (EE.UU.), concluyó que pasar dos horas diarias en espacios abiertos reduce el riesgo de desarrollar miopía desde el 60% (seis de cada diez) al 20% (dos de cada diez) en niños cuyos padres son miopes. Existen otros estudios científicos similares en California (EE.UU.), Sidney (Australia) y Singapur. Sin embargo, a día de hoy no existe ninguna medida preventiva de la miopía totalmente probada y garantizada.

Es una información suministrada por el doctor Antonio Rafael Reyes Moreno. Especialista en Pediatría, alergia y asma infantil. Colegiado 110308310- Cadiz.
– Consulta de Pediatría general y especializada en Alergias y asma infantil. Controles de niño sano y urgencias
– Realizamos pruebas de alergia en el brazo Prick-test a neumoalergenos ( acaros, hongos, animales, pólenes, gramíneas, arboles,) así como pruebas de alergia a alimentos ( leche de vaca, huevo, pescados, carnes, frutos secos, etc…..).
– Espirometría.
– Screning visual: Prueba fácil y rápida desde temprana edad sin tener que poner gotitas en los ojos a los niños puede saber si su hijo tiene algún defecto visual.
– Test del aliento para detectar intolerancia a lactosa, azucares, helicobacter pylori, etc.
– Punto de vacunación autorizado por la Junta de Andalucía para vacunas no incluidas en el calendario del SAS. ( Prevenar, Rotateq y Varivax ahora desabastecida, con stock de las mismas en la consulta EXCEPTO VARIVAX).

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