Cómo controlar la alergia a los ácaros en los niños

Una rápida detección permite tratar mejor los síntomas más molestos

Una cuarta parte de las personas de los países desarrollados tienen alguna alergia. Los síntomas que causan a veces son muy intensos y evidentes mientras otras veces pasan desapercibidos sin apenas causar molestias. La alergia ha aumentado muchísimo en los últimos 30 años y seguirá subiendo más aún en los próximos años.  Con la llegada del otoño y el inicio del colegio abundan los niños afectados de rinitis, conjuntivitis y crisis de asma, muchos de ellos por contacto con ácaros.  El pediatra Antonio Reyes, miembro de la Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergología Pediátrica, con consulta en El Puerto y Chiclana, defiende la necesidad  identificar precozmente si nuestros pacientes presentan síntomas de tos, mocos, rinitis o bronquitis persistentes para pensar en los ácaros como causantes de tales síntomas en esta época del año.Sabemos que los niños en los primeros años de vida estarán en contacto con muchos virus que van a producir síntomas muy parecidos, pero por lo general los procesos víricos son autolimitados y duran poco tiempo. Ante la persistencia de los síntomas durante varias semanas y con historia familiar de alergias en padres o hermanos tenemos una alta probabilidad de que la causa sea alérgica y merece la pena estudiarlo.

Hay varias técnicas diagnósticas en sangre o en piel desde cualquier edad. No hay que esperar a los 4 años como se pensaba en otros tiempos. Si hay síntomas, el pediatra Antonio Reyes recomienda intentar identificar lo antes posible el causante de esos síntomas para empezar cuanto antes las medidas de prevención, evitación y tratamiento.

¿Qué es la alergia al polvo y a los ácaros?

El polvo que vemos en las casas tiene una composición variada, que incluye polvo que entra de la calle, fibrillas que se desprenden de las ropas y otros tejidos, escamas de la piel de las personas y de animales, restos de insectos y hongos.  De ese polvo se alimentan los ácaros, y a su vez ellos desprenden partículas que también flotan y forman parte de él. Muchos de los componentes del polvo pueden dar alergia, pero el principal de ellos son los ácaros.

¿Qué son los ácaros?

Los ácaros son unos “bichos” microscópicos, parecidos a las arañas. Son una causa muy frecuente de alergia, dando origen a síntomas de asma, rinitis, conjuntivitis, y también dermatitis atópica. Excepcionalmente pueden dar reacciones digestivas y de anafilaxia cuando se toman alimentos con harina contaminada con ácaros.  Los dos ácaros más importantes y frecuentes en nuestra zona son: Dermatophagoides pteronyssinus y Dermatophagoides farinae.

¿Dónde viven los ácaros?

Los ácaros viven dentro de las casas. Se acumulan en lugares oscuros, alejados de la luz solar, donde tengan alimento. Se alimentan entre otras cosas de escamas de piel.  Las personas van renovando su piel poco a poco. En el plazo de 20-30 días renuevan totalmente la piel, que se va desprendiendo en escamas microscópicas poco a poco. Esas escamas se van colando entre los poros que dejan los hilos de la ropa, y se van acumulando en lugares como sofás, y sobre todo en colchones y almohadas, es por ello los lugares donde más abundan los ácaros.

¿Hay ácaros en todas las regiones?

Los ácaros necesitan unas condiciones de humedad de alrededor del 70% y una temperatura de alrededor de 21ºC. Esto se da especialmente en zonas costeras y en islas. En zonas de meseta disminuyen los ácaros, y son causa poco frecuente de alergia.

¿En qué época hay más ácaros?

En las épocas de primavera y sobre todo otoño, es cuando se dan las condiciones ideales de temperatura y humedad para la proliferación de los ácaros. También es una época en la que hay más hongos, además coincide con la vuelta de los niños al colegio y hay más infecciones por virus. Por eso, el hecho de empeorar en otoño no se puede atribuir siempre a los ácaros.

¿Cómo provocan alergia los ácaros?

Los ácaros son microscópicos, pero no penetran en el cuerpo humano. Van desprendiendo partículas que flotan en el aire, son las que se respiran y causan alergia. Las partículas que más alergia producen se encuentran en las heces de los ácaros. Si alguien alérgico respira bruscamente gran cantidad de ácaros (por ejemplo en un desván, o revolviendo trastos sucios) puede tener un ataque agudo de asma o de rinoconjuntivitis. Cuando se respiran diariamente o casi diariamente cantidades pequeñas y repetidas de ácaros pueden no causar síntomas agudos, pero esas pequeñas cantidades van causando una inflamación interna de los bronquios con tos nocturna al acostarse o mocos persistentes.   Esa inflamación continua hace que los bronquios sean más sensibles a toda clase de estímulos: infecciones, otras alergias, ejercicio, aire frío, contaminación, etc. Lo mismo que en los bronquios sucede en la nariz y en los ojos.

¿Cómo se estudia la alergia a ácaros?

Como el resto de alergias, con pruebas en piel ( Prick test), análisis de sangre y pruebas de provocación. En nuestra consulta llevamos más de diez años realizando las pruebas en piel con muy buena aceptación por parte de los niños y ahora también realizamos las pruebas en sangre con una muestra obtenida del dedo como una prueba de glucemia y en unos minutos nos da información de los alérgenos más frecuentes.

¿Qué se hace si se tiene alergia a los ácaros?

En el tratamiento de las personas con alergia a los ácaros se contemplan varios tipos de tratamiento, compatibles entre sí, y que forman parte del tratamiento etiológico del asma y otras enfermedades alérgicas. Son la evitación de alergenos, tratamiento de mantenimiento, tratamiento en las crisis, inmunoterapia o vacunas de alergia.  Parece ser que lo más útil es hacer una evitación lo más integral posible, no una sola medida aislada.

¿Dónde se deben hacer las normas para evitar ácaros?

Las partículas de ácaros flotan por toda la casa, pero es en el dormitorio donde más constancia se debe tener, ya que allí se pasan muchas horas, respirando además junto a la almohada y colchón.

¿Cómo se hace la limpieza para evitar ácaros?

El polvo que contiene partículas de ácaros está flotando en el aire, se va depositando por efecto de la gravedad en el suelo y los objetos, y con las corrientes de aire que hacen las personas al moverse vuelve a flotar. Se debe retirar el polvo con un paño húmedo o que atrape el polvo. No se debe sacudir el polvo con un trapo o con un plumero. No es conveniente barrer con escoba, sino usar fregona o aspiradora con filtro de agua o filtro HEPA, que retienen al máximo las partículas de ácaros. Se deben aspirar con frecuencia los sofás, la cama y el colchón de la persona alérgica, para retirar el polvo de las capas superficiales.

¿Cómo deben ser las habitaciones de los alérgicos a ácaros?

Han de ser lo más sencillas y menos recargadas posible. Todos los objetos que puedan acumular polvo, que sean difíciles de limpiar, se han de retirar o reducir al máximo. Las paredes y el suelo han de ser lisos y fáciles de limpiar, retirando papeles pintados, moquetas y alfombras. Si se usan cortinas, han de ser ligeras, fáciles de lavar, para lavarlas a menudo. Se recomiendan que los niños no duerman con peluches y muñecos de tela acumulan polvo.

¿Qué cama es recomendable para los alérgicos a ácaros?

Los colchones de muelles son huecos por dentro y acumulan ácaros. Se deben evitar también los colchones de lana. Se recomiendan colchones macizos, de látex, de esponja, viscoelásticos. Una alternativa es mantener el mismo colchón y usar una funda antiácaros. Con respecto a las almohadas se hacen las mismas recomendaciones que con los colchones, tanto referente al material como a las fundas. La ropa de cama debe ser fácil de lavar, evitando los edredones de plumas que son más difíciles de limpiar. Las sábanas conviene lavarlas semanalmente a 60ºC.

¿Se puede usar calefacción o aire acondicionado?

Sí que se pueden utilizar. Tanto las calefacciones como los aparatos de aire acondicionado resecan el ambiente. Al disminuir la humedad ambiental, se dificulta que se reproduzcan los ácaros y también los hongos. Los filtros de los aparatos de calefacción o de aire acondicionado se han de limpiar con frecuencia, para que no suelten más polvo que lo que filtran.En nuestra zona es muy aconsejable utilizar los DESHUMIDIFICADORES ya que permiten que la humedad se mantenga por debajo del 50% evitando así la reproducción de los ácaros.

¿Existen otras recomendaciones en la alergia a ácaros?

Los ácaros eligen sitios oscuros, alejados de la luz. Si es posible exponer el colchón y la almohada a los rayos directos del sol, se disminuyen los ácaros. Por eso conviene que la habitación sea luminosa, soleada, y bien ventilada. Los ácaros también se eliminan con el frío. Aunque es una medida poco práctica, si puede introducir la almohada dentro de una bolsa en el congelador, matará a los ácaros, que luego debe aspirar.

De ahí que el doctor Antonio Reyes deje este mensaje. “CUANDO SOSPECHEMOS QUE NUESTRO HIJO/A PUEDE TENER SÍNTOMAS DE ALERGIA A LOS ÁCAROS Y ADEMÁS EXISTEN ANTECEDENTES FAMILIARES DE ALERGIA EN PADRES O HERMANOS DEBÉIS SOLICITAR PRUEBAS DE ALERGIA PARA PODER IDENTIFICAR SI ESTÁ SENSIBILIZADO Y ADEMÁS PUEDE SER EL CAUSANTE DE LOS SÍNTOMAS SEGÚN LA HISTORIA CLÍNICA”.

Consulta Doctor Antonio Reyes:
Calle Mendízabal, 3 1ºE
11130. Chiclana. Teléfono: 667461550
Centro Médico Lansys. Calle Micaela Aramburu, 3 21 / Centro Médico-Quirúrgio Girme. Calle Babor, 11.
11.500 El Puerto de Santa María
Teléfono: 956 87 11 11 (Lansys) / 956 85 41 46 (Girme)

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