Au pairs extranjeras para cuidar a niños en Cádiz

Hasta hace muy poco, en Cádiz au pair sonaba a chica joven que iba a Inglaterra a cuidar niños. Y poco más. La idea de una persona extranjera que hiciera de canguro para las familias de aquí ni se contemplaba. Pero los tiempos han cambiados y, aunque precisamente ahora muchos jóvenes emigran desde aquí a otros países para buscarse la vida, España, y en concreto Cádiz, se ha convertido también en nuevo destino para au pairs internacionales.

El cambio ha sido doble: por un lado, cada vez hay más estudiantes de español en el extranjero. La mayoría son gente joven que no tiene pereza para trasladarse a otro país con tal de mejorar su nivel de idioma, aunque sus recursos económicos sean escasos. Y a la hora de venir a España, muchos buscan lugares como Cádiz, que tiene las ventajas de su tamaño mediano y de su buen tiempo.

Por otro lado, las familias gaditanas ponen cada vez más empeño en la educación y el desarrollo de sus hijos, ha aumentado su interés por los idiomas, y están más abiertas a este tipo de experiencias. “Si te paras a pensar en la inversión económica que supone el aprendizaje de un idioma, plantearte un au pair supone barajar un recurso que ofrece una estupenda relación calidad-precio”, asegura Inmaculada Balboa, responsable de Inpar3.

Esta empresa, afincada en Cádiz, está dedicada a los intercambios idiomáticos. Aunque ofrece diferentes programas, para extranjeros y autóctonos, uno de los más demandados desde que empezó a funcionar hace algo más de un año es el de au pairs internacionales. En resumen, este programa consiste en ofrecer una estancia a un chico o chica extranjero, generalmente estudiante, de entre 18 y 30 años, en casa de una familia anfitriona a cambio del cuidado de los niños y su participación en algunas tareas domésticas. El estudiante permanece con la familia en régimen de pensión completa, por lo que recibe alojamiento, comidas, y una gratificación económica semanal o mensual.

En este acuerdo, las familias disfrutan de muchas ventajas. Inpar3 destaca algunas de ellas:

• Es una experiencia única para toda la familia.
• Es una gran ayuda para conciliar la vida laboral y familiar.
• Es una oportunidad para que nuestros hijos tengan un contacto directo con un idioma que no es el suyo.
• Son chicas/os jóvenes que tienen ganas de jugar con los niños y ayudarles con los deberes.
• En los meses de verano, cuando finaliza el curso escolar, el/la au pair puede llevarles a la playa o piscina, acompañarles a sus actividades extraescolares, repasar los deberes para empezar con buen pie el nuevo curso escolar, jugar con ellos, etc.
• Durante el curso escolar es una buena alternativa, ya que la persona au pair se puede encargar de llevarlos al colegio y de recogerlos, acompañarlos a las actividades extraescolares, ayudarles con los deberes, bañarlos, etc.

“Es importante tener en cuenta que la persona que viene a nuestra casa debe ser tratada como un miembro más de la familia, no como un empleado”, matiza Balboa. Y es que para que el acuerdo funcione debe haber respeto por ambas partes y tienen que estar claras las obligaciones de cada uno. Para evitar conflictos, Inpar3 exige unas condiciones previas tanto a quienes aspiran a un puesto de au pair como a las familias que desean acogerse al programa. Se encarga además de realizar cuestionarios y entrevistas previas para encontrar a la pareja au pair/familia perfecta: “personas que son vegetarianas, que tienen animales en casa… todo hay que tenerlo en cuenta”.

En general, los au pairs que selecciona Inpar3 deben ser tener entre 18 y 30 años, ser ciudadano de la Unión Europea, contar con una formación mínima de Bachiller, experiencia en el cuidado de niños y/o habilidades para tratar con ellos, conocer el idioma -aunque sea de forma básica-, ser una persona respetuosa y flexible, y no fumar, al menos en presencia de los niños. Además, la empresa valora los certificados que acrediten el trabajo previo con niños y contar con carné de conducir.

La familia, por su parte, debe comprometerse a ofrecer una habitación individual para el au pair, las comidas, y dinero de bolsillo, que irá entre los 50 y los 150 euros aproximadamente dependiendo del número de horas trabajadas. Debe facilitarle también tiempo libre para que asista a clases de idiomas y par que conozca el entorno, sus gentes y cultura.

Tener un au pair en casa es una estupenda oportunidad para los peques. Pero nunca hay que confundir esta opción con tener un empleado interno 24 horas. Las horas de trabajo deberán ser previamente pactadas, e irán de las 10 a las 10 horas semanales, además de dos noches de canguro.  Si acogemos a esta persona por más de 6 meses, la familia deberá ofrecerle 15 días de vacaciones, remuneradas. Para periodos inferiores las vacaciones se prorratearán.

La función de Inpar3 es fundamental para dar tranquilidad a ambas partes. No son personas que se encuentran sin ningún conocimiento previo, sino que esta empresa de Cádiz se ha encargado antes de conocer las necesidades y características de cada caso para buscar a los candidatos más adecuados. Además, en caso de que algo se tuerza, la familia cuenta con la garantía y la mediación de Inpar3.

Las tarifas de la empresa varían en función del tiempo que queramos contar con au pair: desde los 180 euros de gestión para estancias de uno o dos meses, a los 320 euros para periodos de siete a doce meses. Además, Inpar3 ofrece descuentos de entre el 10 y el 20% para familias monoparentales, con hijo único, o socias de un AMPA.

Para más información, consulta directamente en Inpar3, en plaza Topete 1-1º, pta. 6. Puedes llamar también a los teléfonos 956 226 539 / 622 615 514 o escribir a info@inpar3.com. 

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